Fuenteovejuna, pero al revés
"Escuchá". El Hombre baja el volumen de la radio, qué remedio queda (está a mi merced, almorzando).
Al hablar de justicia por mano propia se cometen varios errores: el código más justo que ha habido en la historia es la Ley del Talión, porque mantiene la proporcionalidad entre la falta, el crimen y el castigo. Justamente lo injusto es esa desproporcionalidad o porque el crimen es muy grande y el castigo muy pequeño, o porque el crimen es muy pequeño y el castigo muy grande.
Dejo la lectura por un momento, yo también almuerzo.
La ruptura de la proporcionalidad entre el crimen y el castigo es una marca de la cultura represora. El linchamiento es el paradigma de la ruptura de la Ley del Talión, no es ojo por ojo, cartera por cartera, arrebato por arrebato, sino asesinato por arrebato. Entonces ahí se atraviesa, se rompe, se disloca una ley básica de esta cultura represora, que ha sido muy denostada pero que no ha sido superada todavía. Cuando se habla de justicia por mano propia, en realidad la mano propia es una mano colectiva, y el paradigma de la justicia por mano propia fue Fuenteovejuna, esa obra maravillosa de Lope de Vega, en la que un pueblo va contra el Comendador, el poder despótico (contra la injusticia y el abuso de poder). Pero la cultura represora entiende Fuenteovejuna al revés. Son pocos no contra los poderosos sino contra los que han sobrevivido a los banquetes del liberalismo (...) Ni los pibes, ni los adolescentes, que roban, matan y violan, nacieron para hacer eso, ni los vecinos que linchan nacieron para hacer eso. Les escuché decir a Berni y Zaffaroni: 'son asesinos'. No, no son asesinos, tienen conductas asesinas, pero no son asesinos. De la misma manera que los pibes limados por la droga, el hambre, el frío, por el maltrato, matan, tampoco son asesinos, sino quedamos en esa famosa película de 'Asesinos por naturaleza'. Ni los unos, ni los otros son asesinos.
"Lo dice un médico psiquiatra... y psicoanalista. Alfredo Grande, se llama". El Hombre asiente, está masticando.
"Me gusta la Hecho en Bs. As, trae cosas que no se leen habitualmente... Escuchá, esto te va a interesar..." Sigue una nota sobre la Coca Cola involucrada en varias luchas territoriales con los indígenas de Brasil -Coca Cola 10, indígenas 0- la empresa compra el azúcar para elaborar sus bebidas a compañías que la producen en tierras expropiadas a los indígenas.
Hoy me peleé con diez tipos-Hoy me peleé con diez tipos. En realidad, siete tipos y tres canas.
-Eh? Contame.
-Yo había dejado la bici en el balcón del gimnasio, y de repente escuché un griterío. Me asomé y vi a tres canas pegándole a un ladrón. Y los demás alentando, ¡dale, pegale!, así que les grité a los canas desde donde estaba: ¡DÉJENLO, O LES HAGO LA DENUNCIA!
-¿Y te escucharon?
-Sí, el balcón está en un primer piso, como si te dijera a esta distancia. Los tipos empezaron a decir "seguro que está con el ladrón", y me hacían así con la mano...
El gesto universal de
la vas a ligar.
-Son unos cagones, son valientes con un tipo tirado en el piso. "Bajo y les peleo uno por uno, a ver si se animan", así les dije. A uno que me hacía señas con la mano de que me iba a cortar la cabeza le dije "Bajo, y te peleo a vos". Por supuesto que arrugó. Me contestaban que le habían arrebatado la cartera a una señora que estaba ahí, llorando. Otras tres mujeres me gritaban desaforadamente: "Vos debés ser el cómplice de éste, y te refugiaste ahí arriba".
-Y al final, ¿bajaste?
-No.
No, claro. Ahí está, entero.
-A todo esto, en el segundo piso la profesora había interrumpido la clase de aeróbica y estaban ella y los alumnos mirando por la ventana. "¿Qué te pasó, que te peleaste con todos?", me dijo después.
-¿Y cómo terminó?
-Los canas dejaron de pegarle al ladrón y se lo llevaron esposado.
-Menos mal que estabas, capaz que le salvaste la vida.
-Son unos asesinos...
-No son asesinos, vida, lo leímos hoy mismo.
El Hombre tiene sus dudas.
-Había un muchacho ahí, en el gimnasio, mirando al lado mío, me dijo que yo defendía al ladrón, entonces le dije "A ver, cómo es la cosa... el gimnasio te lo paga tu papá, no? Vos ahora vas a tu casa y abrís la canilla y sale agua, abrís la heladera y tenés qué comer. Ese ladrón también tiene que vivir".
-Ahí no estoy de acuerdo, hay mucha gente que te va a decir que sus padres o ellos mismos fueron pobres y jamás se les cruzó por la cabeza robar a nadie.
-Sí, pero yo voy a la villa y veo como viven y cómo crecen los pibes, en qué ambiente. Cómo son discriminados, cómo los marginan. En todo momento, con la mirada incluso. Otro en el gimnasio dijo "...a esos hay que matarlos". Primero le contesté que era un facho si pensaba así, después hablando mano a mano, solo con él, ya cambió de actitud: "Sí, está bien, yo entiendo lo que pasa..." En patota se comportan distinto.
Alguien tenía que decírselo -¿Qué quiere decir
cabeza de termo?
-No sé.
-Hay un abogado que le dijo cabeza de termo a Feinmann. Estuvo muy piola, muy tranquilo. Le dijo algo así como: "Qué pensará el Papa Francisco de su alegría cada vez que matan a un delincuente: ¡uno menos!" Seguro que ud celebra cuando matan a un policía, le dijo Feinmann. No, no celebro la muerte de nadie, contestó el abogado.
http://www.youtube.com/watch?v=q7JnXlZsj_0