viernes, 22 de agosto de 2014

Nuestro otro yo



Algún vecino, en mi niñez, me prestó su colección de Rico Tipo. Y yo me di un panzazo de personajes entrañables: Don Fulgencio, Ramona, Avivato, Pochita Morfoni. Recuerdo a un jefe iracundo y minúsculo que caminaba empinado sobre sus tacos.

Recuerdo también al Dr. Merengue. Mejor dicho, al otro yo del Dr. Merengue. El Dr. Merengue era atildado, correctísimo, un señor digno del mayor de los respetos. Pero las más de las veces se desdoblaba para ir detrás de un minón o gritar lo que realmente sentía. Su otro yo era una presencia fantasmal, desaforada, que hacía entonces lo que su propia rectitud le impedía.

Más acá en el tiempo, Capusotto actúa de hombre "moderno".


No hay comentarios:

Publicar un comentario